LA VIDA DE EBER*

Eber
Durante más de cuarenta años, Don Eber ha sido el propietario de un gran terreno que cimienta su vasta casa, caracterizada por su pintoresquismo… En realidad, solía haber en el lugar una edificación como la señalada, pero ha sido demolida para instalar allí tres o cuatro pequeños cuchitriles a fin de alquilarlos. Esto no le gustó nada al septuagenario Eber cuando apenas era una idea formulada ante él por sus parientes, herederos de sus pertenencias, quienes argumentaron que eso les sería más rentable que el negocio familiar textil, el cual favorecía más a la columna del haber que a la del debe. A él lo llevarían a vivir con uno de ellos y luego, velarían por hallar a alguien extraño que velara por él.

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