“¡NO VOLVERÁN AL ÁRBOL!”

Árbol

  Debido a que no estaban conformes con su ajetreada rutina, seis adultos misioneros[1]  solían rememorar algunos hechos ocurridos durante su infancia, un tanto lejana. Una niñez que compartieron y que los llevó, en ese entonces, a tratarse como hermanos; en comparación a la adultez, en que se veían como extraños. Sigue leyendo