VUELO FUNDAMENTADO

Vuelo
Érase una vez un pequeño humano cuyo cuerpo estaba anclado en la tierra. Movíase a gatas, y cada vez que lo hacía, crecían los hilos que habían emergido en sus extremidades apenas hubo llegado al mundo. Filamentos que, día a día, paso a paso, se tensaban y elevaban. Hasta que, en una oportunidad, su fuerza y extensión llegó a ser tal, que el niño comenzó a sentir un gran e inexplicable dolor. Algo que nunca había experimentado antes. Pensó que acelerar la velocidad con que se trasladaba era la solución. Que así, se aminoraría ese padecer. Pero no fue así.

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