OTRO CAMINO

 

Imagen tomada de Pixabay

“Por ahora, quedémonos en casa y después nos pondremos en contacto”. Tras la llegada de la pandemia, este fue el mensaje telefónico que recibió Mariela de parte de sus ahora exsuperiores. Primero, le designaron el famoso home office o trabajo desde casa, que incluía redactar y enviar escritos periodísticos por medio de correo electrónico. En tres horas diarias, redactaba seis notas, excepto los domingos. Hasta que le dijeron que cesara y que le avisarían si había alguna novedad. No volvió a recibir llamadas.

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