VIDA Y OBRA

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Ilustración extraída de Pixabay

   Soy una aficionada a las letras, pero hay tardes en que no tengo qué decir (lo menciono porque, usualmente, escribo en horarios vespertinos). Siempre creí que esto me sucedía por falta de ideas, y que contra eso no podía hacer nada más que esperar el momento oportuno en que “arribe la inspiración”. Todavía pienso que algo de esto hay. No obstante, comencé a comprender o a tomar noción de otra verdad que transmiten hasta el cansancio los profesores y demás expertos en la materia: Sigue leyendo

LA ESCULTURA

   Escultura
       Con un poco de barro y prestos dedos talentosos, creé una escultura sencillamente bella e inspiradora. Ese día, decidí abandonar permanentemente el acto de estralarme los dedos; y, además, me zambullí en el barrial. ¡La obra era tan anonadante que, si la hubiera visto, uno no querría hacer nada más! Quedaría absorto y, automáticamente, se le suspendería la noción de todo. Enloquecería y desearía aplastarla contra su pecho.