CUESTA EL DESPERTAR

Despertar

    Cierta mañana, un joven se hallaba en una especie de pasillo de escuela, cuando oyó una potente voz, y bastante familiar para él. La misma anunciaba que el cementerio municipal de la capital de Misiones[1] se estaba reorganizando. Que reubicarían los cadáveres enterrados hace mucho tiempo en una suerte de nichera. Todo esto a los fines de obtener más espacio en el lugar, teniendo en cuenta que se trata de una necrópolis muy poblada, por así decirlo. Sigue leyendo

LA VIDA DE EBER*

Eber
Durante más de cuarenta años, Don Eber ha sido el propietario de un gran terreno que cimienta su vasta casa, caracterizada por su pintoresquismo… En realidad, solía haber en el lugar una edificación como la señalada, pero ha sido demolida para instalar allí tres o cuatro pequeños cuchitriles a fin de alquilarlos. Esto no le gustó nada al septuagenario Eber cuando apenas era una idea formulada ante él por sus parientes, herederos de sus pertenencias, quienes argumentaron que eso les sería más rentable que el negocio familiar textil, el cual favorecía más a la columna del haber que a la del debe. A él lo llevarían a vivir con uno de ellos y luego, velarían por hallar a alguien extraño que velara por él.

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LA PEQUEÑA ESTRELLA

Ella no podía dormir. Reposaba boca abajo en su cama de una plaza y, desde allí, La pequeñaapreciaba los rayos luminosos que le prodigaba el cénit nocturno, cuya posición era ocupada por un cuerpo celeste estudiado por la selenografía, conocido como Luna. Los haces atravesaban la ventana, azulando la pequeña habitación. Ese efecto acuarela (en unas partes, de tono más oscuro que en otras) era más activante que soporífero. Realmente, tenía a sus ojos cautivos. Éstos estaban fijos en un espacio en especial, cercano al alféizar, puesto que su claridad resultaba lenta, pero progresivamente… ¡hasta que se convirtió en una diminuta centella permanente, en una estrella terrena!
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EL TEMOR MÁS TEMIBLE

El temor   Durante más de cuarenta años, Eustaquio ha sido el propietario de un gran terreno que cimienta su vasta casa, caracterizada por su pintoresquismo… En realidad, solía haber en el lugar una edificación como la señalada, pero ha sido demolida para instalar allí tres o cuatro pequeños cuchitriles a fin de alquilarlos. Ésto no le gustó nada al septuagenario Eustaquio cuando apenas era una idea formulada ante él por sus parientes, herederos de sus pertenencias, quienes argumentaron que éso les sería más rentable que el negocio familiar textil, el cual favorecía más a la columna del haber que del debe. A él lo llevarían a vivir con uno de ellos y luego, velarían por hallar a alguien extraño que velara por él.

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